Adicción al sexo

Podemos considerar la adicción al sexo o hipersexualidad como un trastorno caracterizado por un impulso y una necesidad urgente de mantener relaciones sexuales. La persona adicta al sexo lo busca de manera desesperada, manteniendo relaciones  de riesgo y con una pérdida de control en el acto sexual.

Esta adicción, al igual que otras, puede generar tolerancia y dependencia. Por lo tanto, la persona adicta al sexo puede acabar por no disfrutar de las relaciones sexuales y sentir un gran malestar cuando no está intimando.

Suele ser característico de este tipo de adicción  que el placer, durante las relaciones sexuales, tienda a disminuir (tolerancia) y la sensación de malestar aumenta en los períodos donde no se mantienen relaciones (dependencia).

Síntomas

Podemos preguntarnos cuándo una conducta sexual por muy habitual que ésta sea pasa el umbral de ser considerada normal a patológica. Según el Dr.  Rojas Marcos “Cualquier tipo de obsesión que interfiera en la capacidad de la persona para llevar una vida normal, y que le perjudique en sus relaciones personales y laborales es una patología”.

Esta patología comenzaría a considerarse como tal cuando el sexo deja de ser utilizado como una fuente de placer para convertirse en  una forma de evadirnos de otros problemas, siendo incapaces de dominar el impulso. El hecho de llevarlo a cabo no solo no produce satisfacción, si no que nos hace sentir culpables y aumenta nuestro malestar, entrando en una espiral dónde para disminuir ese malestar volvemos a caer en la conducta que lo produjo.

Este tipo de adicción, también genera una escalada progresiva buscando estímulos cada vez más intensos. El primer paso pueden ser las fantasías, luego se pasa a la masturbación compulsiva y al consumo intenso de pornografía, y cuando esto no es suficiente comienzan las relaciones sexuales sin control, bien con desconocidos o buscados en cualquier lugar como acudiendo a la prostitución.

Este tipo de adicción, al igual que otras, ocasiona multitud de problemas de toda índole: familiares, personales, económicos, de salud…

Si te identificas con estos síntomas o tienes dudas al respecto, llámanos; podemos ayudarte.