La recaída

Podemos entender la enfermedad adictiva como enfermedad crónica con tendencia natural a la recaída. La mejor forma de prevenirlas, es aceptando dicho riesgo y conociendo en qué consiste dicho proceso.

Con frecuencia se sobreentiende que la recaída consiste en volver a usar la sustancia pero, en realidad, cuando hablamos de recaída debemos referirnos a todo el proceso que va desde un estado de abstinencia sostenida hasta el nuevo consumo en sí. Este proceso ocurre a lo largo del tiempo manifestándose a través de una serie de síntomas consistentes a la vuelta a antiguos patrones de pensamientos y conductas que se creían superados.

Este proceso está formado por la toma de una serie de decisiones de riesgo, aparentemente sin importancia, que tienen efecto acumulativo, lo que lleva a construir el camino de la recaída, llevando al adicto a una situación difícilmente resistible y colocándole en un punto donde ya es imposible dar marcha atrás, convirtiéndose inminente la búsqueda y el consumo. Es por ello que podemos decir que la recaída se inicia con una vuelta a los antiguos patrones  de conducta, aunque aún no se haya producido el consumo.

Definición de la Recaída

La recaída se define como el proceso de retroceso a los patrones de comportamiento y pensamiento típicos de la adicción activa, que ya se habían superado, y que finalmente llevan de vuelta al uso, retrocediendo hasta llegar de vuelta al estado de enfermedad adictiva que existía antes de comenzar la recuperación.

Para poder hablar de recaída el adicto debe haber estado previamente abstinente  en proceso de recuperación, acompañado de cambio de patrones de conducta, por un período significativo de tiempo ya que  por el hecho de no haber consumido por un tiempo, el volver a consumir, no necesariamente es una recaída. Podría tratarse de episodios de consumo alternos, dentro de un período de adicción activa.

Síntomas de una Recaída

Una persona en recuperación puede manifestar síntomas de una recaída mucho antes del consumo. Identificar estos síntomas y tratarlos a tiempo puede ser la clave para prevenir una recaída:

  1. Sentimientos depresivos y ansiedad
  2. Actitud desafiante respecto al proceso de recuperación
  3. Vuelta del pensamiento obsesivo respecto al uso de la sustancia
  4. Irritabilidad, resentimiento y actitud defensiva
  5. Insomnio, intranquilidad

Estos son solo algunos de los síntomas, aunque no siempre has de darse de igual forma e intensidad.