Trastornos de la Alimentación

¿Cómo se desarrolla un trastorno de la alimentación?

Los trastornos de la alimentación pueden desarrollarse por la combinación de varios factores: psicológicos, interpersonales y sociales.
Sentimientos distorsionados, depresivos, ansiedad, etc, así como problemas familiares y/o de relaciones interpersonales pueden contribuir al desarrollo de estos trastornos.
También, La idealización obsesiva por la delgadez y el “cuerpo perfecto”, tan en boga en nuestra cultura también es un factor que contribuye a la aparición de estos trastornos.
Cuando se inician, estos tienden a auto-perpetuarse. Las dietas interminables, atracarse y purgarse son métodos emocionales que utilizan algunas personas para manejar emociones dolorosas y para sentir que poseen el control de sus vidas. A su vez, estas conductas deterioran la salud física, el auto-estima, y la capacidad de autocontrol.
Los trastornos alimentarios más conocidos son la anorexia, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón.
A continuación se detallan las características (criterios diagnósticos) que presentan las personas que padecen uno de los trastornos alimentarios según el Manual de Diagnóstico Psiquiátrico DSM-IV.

Anorexia Nerviosa (DSM-IV):

1.Rechazo por parte de la persona enferma a mantener un peso corporal igual o por encima de un mínimo normal.
2. Pérdida de peso igual o superior a un 15% del peso teórico.
3. Miedo intenso a ganar peso aun estando por debajo de un peso normal.
4. Alteraciones en la valoración del peso y de la silueta corporal: Distorsión de la Imagen Corporal.
5. En las chicas, pérdida de tres ciclos menstruales consecutivos. Se considera que una mujer presenta amenorrea si sus periodos únicamente se dan después de la administración de hormonas (ex. Estrógenos).
Subtipo Bulímico: Durante el periodo de AN la persona presenta episodios recurrentes de sobreingesta.
Subtipo Restrictivo: Durante el periodo de AN la persona NO presenta episodios recurrentes de sobreingesta.

Bulimia Nerviosa (DSM-IV):

1. Episodios repetitivos de sobreingesta compulsiva (atracones).
Un atracón se caracteriza por:
a. Comer durante un periodo de tiempo (por ejemplo, durante dos horas) una cantidad de comida que es superior a la que la mayoría de gente comería durante un periodo de tiempo similar y en circunstancias parecidas.
b. Sentimiento de falta de control sobre la ingesta durante el episodio de atracón (por ejemplo, sentir que no eres capaz de parar de comer o de controlar la cantidad que estás comiendo).
2. Sentimientos de descontrol y culpa en relación a los atracones.
3. Conductas recurrentes inadecuadas para compensar y prevenir el aumento de peso después de los episodios de atracón como el vómito, uso de laxantes, incremento del ejercicio físico o el ayuno.
4. Una media de 2 episodios semanales de ingesta voraz durante un mínimo de 3 meses.
5. Autoestima excesivamente influenciada por el peso y la silueta.
6. El trastorno no tiene lugar exclusivamente durante episodios de AN.

Tipo purgativo: La persona usualmente se autoinduce el vómito o abusa de laxantes i/o diuréticos para prevenir el aumento de peso.
Tipo no purgativo: La persona utiliza otras conductas compensatorias, no purgativas como el ayuno o el ejercicio excesivo pero no se provoca el vómito ni abusa de laxantes i/o diuréticos.

Trastorno por atracón (DSM-IV):

1.Episodios repetitivos de sobreingesta compulsiva (atracones).
Un atracón se caracteriza por:
a. Comer durante un periodo de tiempo (por ejemplo, durante dos horas) una cantidad de comida que es superior a la que la mayoría de gente comería durante un periodo de tiempo similar y en circunstancias parecidas.
b. Sentimiento de falta de control sobre la ingesta durante el episodio de atracón (por ejemplo, sentir que no eres capaz de parar de comer o de controlar la cantidad que estás comiendo).
2. Los atracones se asocian a tres (o más) de los siguientes síntomas:
a. Ingesta mucho más rápida de lo normal.
b. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
c. Ingesta de grandes cantidades de comida a pesar de no tener hambre.
d. Comer a solas para esconder su voracidad.
e. Sentirse a disgusto con uno mismo, depresión, o gran culpabilidad después del atracón.
3. Profundo malestar al recordar los atracones.
4. Una media de 2 episodios semanales de ingesta voraz durante un mínimo de 6 meses.
5. El atracón no se asocia a conductas compensatorias inadecuadas (p.ej., purgas, ayuno, ejercicio físico excesivo) y no aparece exclusivamente en el transcurso de una anorexia nerviosa o una bulimia nerviosa.

Si te sientes identificad@ con algunos de estos trastornos, conoces a alguien que lo padece o tienes dudas al respecto, llámanos. Podemos ayudarte.

Trastornos alimentarios en adolescentes: cuando un hijo deja de comer

trastornos alimentarios

La adolescencia es un momento único, lleno de cambios físicos, emocionales y sociales. Precisamente en esta etapa, comienzan la mitad de las enfermedades mentales, según la OMS. Es un momento crítico para el desarrollo de los trastornos alimentarios, derivados de los cambios en el cuerpo durante la pubertad y la búsqueda del “cuerpo perfecto”.

Muchas familias no saben cómo actuar cuando un adolescente deja de comer o cuando comienzan los vómitos tras los atracones. Es importante observar los patrones de alimentación para descartar que la inapetencia sea pasajera. Una vez detectado el problema, es fundamental tener un diagnóstico lo antes posible para hacerle frente.

Los principales trastornos alimentarios son la anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón. Todos ellos son muy diferentes y están causados por diversos síntomas.

trastornos alimentarios

Las causas de los trastornos alimentarios no están aún definidas clínicamente. Normalmente, las personas que padecen alguno de ellos se sienten molestas con su cuerpo o con su vida. La presión de la sociedad en torno a los estándares de belleza centrados en la delgadez, contribuye a generar el problema.

Síntomas de los trastornos de la alimentación

Los trastornos alimentarios se desarrollan por la combinación de distintos factores psicológicos, interpersonales y sociales. La ansiedad, la depresión, la soledad y los problemas familiares o para relacionarse pueden desencadenar el desarrollo de alguno de los trastornos.

La preocupación constante por mantener un peso bajo, el miedo a “coger unos kilos de más”, la imagen corporal distorsionada y los vómitos tras los atracones son los síntomas más habituales en los trastornos de la alimentación.

anorexia

Es importante diagnosticar un trastorno alimentario a tiempo porque estos tienden a auto-perpetuarse. Las dietas continuas, las purgas o los atracones, se convierten en algo habitual en la vida del enfermo.

¿Cómo ayudar a un hijo con problemas alimentarios?

La adolescencia es un momento clave para procurar un bienestar psicológico que proporcione a nuestros hijos una buena salud física y psíquica en la edad adulta. Promover unos hábitos sociales y emocionales saludables es fundamental. Lo primero es generar buenos hábitos de sueño y ejercicio físico. Además, es recomendable trabajar las habilidades para las relaciones sociales y la gestión de las emociones.

Si ha detectado un problema relacionado con la alimentación, hable con su hijo o hija, comparta su preocupación y hágale saber que juntos pueden encontrar una solución. En esta situación, puede encontrarse con la negación del problema por parte del adolescente, por eso es importante que le entienda, que comprenda los cambios a los que se enfrenta y sepa escucharle.